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9 tips para ir de compras sin usar plástico

Decirle que no al plástico de un solo uso es una de las mejores elecciones para ayudar al medio ambiente. La crisis actual de residuos, y puntualmente la del plástico, alrededor del mundo ya ha generado que muchos lugares se planteen medidas para frenar la contaminación ambiental.

Además de que la cantidad de desechos sólidos en el mundo ha crecido rápidamente en las últimas décadas, para el 2025 se espera que los desechos sólidos globales aumenten a más de 6 millones de toneladas por día, un aumento del 70% en comparación al 2010.

Lo bueno es que cada vez crece más la conciencia sobre los desperdicios que generamos y cada vez hay más iniciativas gubernamentales, comunales e individuales, que promueven una vida sin plástico.

Te invitamos a sumarte a vivir día a día sin plásticos y aquí te dejamos unos tips:

 

Deja de usar bolsas de plástico:

Este simple cambio es de gran importancia para el medio ambiente, solo tienes que cambiar las bolsas de plástico por bolsas de tela o de material vegetal. Si ya usas bolsas reutilizables cuando vas a comprar, da ahora un paso más y emplea bolsas de tela fina para evitar las bolsas para pesar fruta o verdura. Evita las de nailon o poliéster: son derivados del petróleo.

 Deja de usar envolturas de plástico:

Los envoltorios de plástico son una solución fácil para mantener frescos los alimentos que no utilizas, pero es un material muy difícil de reciclar y en su mayoría termina en vertederos o en cualquier otro lugar.

Si sólo llevas un par de cada fruta o verdura, o si tomas un manojo de espinaca, no es necesaria una bolsa. Pero si vas a comprar una cantidad considerable y necesitas bolsa, usa reutilizables. Las puedes encontrar en tiendas en línea, y son elaboradas a partir de distintos materiales.

Evita comprar agua en botellas de plástico: 

El agua embotellada produce 1,5 millones de toneladas de residuos plásticos por año. Sustitúyela por agua filtrada y lleva siempre contigo una botella reutilizable o una cantimplora de acero inoxidable. Di no a las botellas de plástico; sus componentes tóxicos pueden pasar al agua.

Limita los alimentos en recipientes de plástico: 

Este es probablemente uno de los mayores desafíos a los que nos vamos a enfrentar: el evitar, o limitar, los productos en recipientes de plástico. Hablamos principalmente de aperitivos, quesos, galletas, productos congelados y muchos otros. Algunos paquetes, especialmente en la promoción de galletas y meriendas en general, contienen plásticos mixtos que no son reciclables.

 

Compra productos empaquetados en cartón o vidrio: 

En el supermercado, generalmente, las marcas tienen diferentes tipos de embalaje para un producto en particular. Siempre que tengas opción, di no al empaque de plástico, aunque sea más barato. Tanto el vidrio como el cartón son más fáciles de reciclar y, si se eliminan apropiadamente, tardan menos tiempo en descomponerse y sobre todo, son muchos menos dañinos para el medio ambiente.

Comprar productos a granel:

En la mayoría de los casos será más barato y, a menudo, menos procesados. Los productos a granel pueden ayudar a reducir la basura drásticamente. Puedes comprar exactamente la cantidad que necesitas y si llevas tu propias bolsas o botes reutilizables, mejor aún: no generas más residuos.

 

Lleva tu propia taza o termo a la cafetería: 

Tenla en tu mesa de trabajo, en lugar de usar un vaso de poliestireno, cada mañana. Un empleado de oficina usa en promedio unos 500 vasos desechables al año. Lógicamente, di también adiós a platos, vasos y cubiertos de plástico desechables.

Olvida los productos congelados:

Generan muchos residuos plásticos. Incluso los envases de cartón pueden estar recubiertos de una fina capa de plástico.

Lleva frascos de vidrio: Éstos sirven para productos a granel, como semillas, cereales, nueces, azúcar, sal, especias y otros productos en polvo.