Asset 2

Consejos para ser un consumidor responsable

¿Qué es el consumo responsable? Es un concepto que propone que nosotros los humanos seamos más conscientes de nuestros hábitos de consumo, que comprar no sea nuestra razón de existir o la forma de llenar nuestros vacíos, que consumamos solo lo que necesitamos y analicemos nuestras necesidades ¿Son reales? ¿Son impuestas por la publicidad? ¿Afectan al planeta? ¿Contribuyen a la desigualdad social y a la explotación? No sé, piénsalo.

Ciertamente, es innegable que el mundo en el que vivimos no hace fácil estar midiendo nuestra huella de carbono como medimos las calorías o los kilómetros recorridos. Pero hay cosas que puedes hacer para mejorar tu paso por el mundo, para cambiar viejos hábitos y transmitir a las nuevas generaciones formas más sustentables de vivir.

Aquí te dejamos algunos consejos para ser un consumidor más responsable.

Compra usado.

Hay muchos bazares, ferias de trueque y tiendas de segunda mano que ofrecen ropa, accesorios, muebles y otros artículos que no solo tienen buena calidad, sino que traen incluida una historia. Esto, si te late o no el lado romántico, es mejor que una prenda fast fashion que sabes, de antemano, fue producida a marchas forzadas de humanas con materiales que duran una temporada. En esta nota puedes ver las opciones que tienes en la CDMX para comprar segunditas.

Compra a granel.

Desde hace algunos años, este concepto se “hipsterizó”, y han abierto muchas tiendas en las que puedes llevar granos, especias y mucho más a granel, pero hay que recordar que los mercados son el comercio a granel por excelencia. Lleva tus recipientes y así dejas de consumir tantos empaques. Casi cada colonia tiene su mercado o su tianguis semanal, esto además ayuda a más personas que si compras en las grandes cadenas de supermercados.  Si no quieres o puedes ir al mercado, aquí puedes ver las tiendas a granel que se han puesto de moda en la ciudad.

Si vas cerca, camina.

Sabido por todos es, que la CDMX es una de las ciudades con más tráfico. Cualquiera podría asegurar que el concepto de eternidad se inventó un viernes por la tarde atravesando el Circuito Interior. Si los lugares a los que vas no quedan a más de una hora caminando, elige hacerlo, sí toma más tiempo, pero piensa en todo lo que le estás ahorrando al aire que respiras. Organízate con las medidas necesarias para no usar el coche y hasta vas a disfrutar más la ciudad.

Limpia tu entorno.

Si bien no puedes lanzarte a limpiar todos los océanos, sí puedes habitar un espacio libre de contaminantes, ser consciente de tus desechos, abstenerte de productos de limpieza tóxicos que van directo a los drenajes y a los ríos, barrer tu calle, organizarte con tus vecinos para mantener su cuadra lo más limpia posible.

Consume local y de temporada.

Si tienes la posibilidad, compra tus hortalizas con productores locales, investiga de dónde vienen las cosas que consumes, si están libres de maltrato animal, si la producción daña el ecosistema. Muchas veces, por querer consumir frutas o verduras que no son de temporada, estamos propiciando los monocultivos, formas de agricultura que terminan erosionando la tierra. Checa esta campaña de la CDMX #ConsumeLocalCDMX, que te invita a consumir lo que se produce en el campo de la CDMX, ya que dadas sus características demográficas, existe un mercado importante, amplio y ávido de productos naturales, en particular de productos orgánicos, frescos y sin procesar.