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Mamás animales: datos curiosos sobre la maternidad en la naturaleza

En los humanos la maternidad no es solo instinto, se aprende y se desarrolla de distintas formas en diferentes culturas. Pero en los animales, la manera en que las madres y padres interactúan con los nuevos miembros de la familia sí obedece únicamente al instinto de conservar su especie y resulta súper interesante ver cómo este se manifiesta en las diferentes especies.  Hay algunas madres en el reino animal que sorprenden por sus singularidades en la crianza y hoy te compartimos algunas de ellas:

 

Las cigüeñas progre

Además de que son popularmente utilizadas para anunciar la llegada de un nuevo bebé, las cigüeñas son aves de lo más ‘progresistas’ en cuanto a roles de pareja, ya que tanto la madre como el padre cuidan al nuevo miembro de la familia por igual. Mientras uno va a conseguir alimento, el otro la hace de cuidador. ¿Qué tal?

 

Gacela, una protectora a muerte 

Esta especie es una de las más vulnerables pues su depredadores la circundan permanentemente: leopardos, leones, guepardos, lobos, tigres, hienas, cocodrilo, etc. Por eso la madre deja a sus crías escondidas en pastizales altos mientras ella pasa la mayor parte del día distrayendo a sus enemigos.

 

Elefantas, madres en comunidad 

Como sabemos, los elefantes tienen una dinámica de tribu. Es decir, todos se mueven juntos, en familia, como dinastías milenarias. Y en el aspecto de la maternidad también son muy solidarios pues las elefantas más jóvenes se turnan para cuidar a los nuevos miembros. Además, las mamás elefantas amamantan a sus crías hasta por 5 años.

 

Orcas, madres y abuelas a la vez 

Son madres dedicadísimas, pero mucho más de lo que crees. Esta especie sigue generando leche hasta por 15 años, así que son madres y abuelas que alimentan a las crías. Además, las más viejas, ayudan cual matronas, a parir a las otras orcas.

 

Pulpas, entregan hasta su vida

Durante el periodo de incubación de los huevecillos, las madres pulpas permanecen  junto a ellos, ya que a muchas especies marinas les encanta comérselos. Durante es tiempo (algunas especies llegan a pasar años en esta etapa) no se alimentan y, generalmente, mueren una vez que nacen las crías.

 

¿Qué tal? ¿Conoces otro caso particular?